martes, 11 de mayo de 2010

CAPITULO 11. EL PARTIDO

Sube el telón. Nos encontramos en el típico polideportivo de barrio un domingo por la mañana. Vemos una gran pancarta en la que se puede leer: “Partido de fútbol anual de la Asociación de Personajes que aparecen en los Anuncios”. Las gradas están prácticamente vacías a excepción de unos cuantos jubilados. En el banquillo, Mimosín, con los brazos cruzados y cara de pocos amigos. Junto a él, un becario de “El programa de la publicidad” retransmite el evento por radio.

Becario:
Muy buenas tardes, señoras y señores, bienvenidos a este encuentro de fútbol entre mascotas de publicidad que enfrenta tradicionalmente al equipo de personajes humanos contra personajes animales. Llevamos ya 25 minutos de la primera parte y el marcador sigue a cero. Vemos a Mister Proper avanzando con el balón… Mister Proper sobre el Mayordomo de Tenn… se interna en el área… recibe el Gigante Verde… tiraaaaa… el balón directo a las manos del guardameta, Rodolfo Langostino.

En ese momento, el mono de Anís del mono se sienta en el banquillo junto a Mimosín.

Mono:
(A Mimosín) ¿Tu no juegas?
Mimosín:
¿Estás de coña? Yo paso de esta gilipollez de partido. ¡Además, pretenden que juegue en el equipo de los animales!
Mono:
¿Y qué? Tu eres un oso, ¿no?
Mimosín:
No perdona, mono, yo soy un oso “de peluche”. Y gay. O sea, probablemente la forma de vida más inteligente que existe. No me irás a comparar con el puto cordero de Norit, la foca que ríe y toda esa panda de garrulos comepienso.
Mono:
Joder, como te pones…
Becario:
¡Ocasión de peligro para los humanos!... un pase en profundidad del León de Peugeot sobre la Gallina de Avecrem… esta sobre el Perro de Chocapic, que se apoya en el Caballo de polo de Ralph Lauren… pero atención… ¡Menuda entrada le acaba de hacer al caballo su propio jinete que está en el equipo contrario!... El pobre cuadrúpedo está tendido en el suelo. El polista intenta reanimarle, pero parece que la cosa es seria.
Mimosín:
Es que a quien se le ocurre separar al jugador de polo de su caballo. Me gustaría ver en qué se sube ahora para salir en los jerseys…
Mono:
Hombre, siempre pueden pedirle una suplencia al Cavallino Rampante.
Mimosín:
¿El de Ferrari? Venga tío, ¿pero tu sabes la pasta que cobra ese por un día de curro? Pa mi que van a tener que conformarse con el burro de Juan Valdés. O puestos a innovar, también puede montar al toro de Osborne. Claro, que entonces se desplomarían las ventas en Cataluña, que allí no son muy partidarios del mundo taurino.
Becario:
Los camilleros se llevan al caballo y el árbitro muestra la cartulina roja al polista.
Mono:
Otro expulsado. Y con este ya van siete.
Mimosín:
Hombre, es que el árbitro es de Autocontrol y esos no pasan una.
Mono:
Sin contar que no nos han dejado jugar por doping ni a Johnnie Walker, ni a Anna de Codorniu, ni al murciélago de Bacardí ni a mí.
Mimosín:
Ni a la gitana de Carbonell.
Mono:
No, pero a esa ha sido por vender ramitas de romero en los vestuarios.
Mimosín:
Que fiasco de partido. Me parece que el año que viene va a haber que buscar una actividad más tranquila. No se, un certamen de pintura rápida…
Mono:
O una partida de Risk.
Mimosín:
Ah, pues a eso yo si me apunto. Solían llamarme el Oso de Kamchatka.
Mono:
Pues yo era el Mono de Yakutia.
Mimosín:
No hay nada más que hablar. El año que viene al Risk.

Baja el telón

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