martes, 11 de mayo de 2010

CAPÍTULO 13. EL CRIMEN

Sube el telón. Nos encontramos en la cocina de la masía de Casa Tarradellas, donde asistimos a la típica escena de crimen de novela de Agatha Christie. En el suelo, vemos el cadáver del abuelo de la mentada marca de embutidos con nombre de expresidente de la Generalitat. Alrededor de la víctima, formando un círculo, unos cuantos protagonistas habituales de Marketinadas: Mister Proper, Mimosín, el mayordomo de Tenn, la Lechera, el Gigante Verde, Pato WC, etc. De pronto, irrumpe en escena, el mítico personaje de la publicidad del antipolillas Polil.

Mimosín:
(A Mr. Proper) ¿Y este quién es?
Mr. Proper:
¿Estás diciéndome en serio que no conoces al Comisario Polil? Pero si es una leyenda viva de la investigación criminal. Es el Grissom del universo de las mascotas publicitarias. Su lista de casos resueltos es impresionante. El fue quien descubrió que ese único dentista de cada diez que no recomendaba chicles sin azúcar, era en realidad el superhéroe Boomer disfrazado de odontólogo.
Mimosín:
(Impresionado) Vaya…
Polil:
Muy bien, veamos, ¿qué tenemos aquí?
Mr. Proper:
Es el abuelito de Casa Tarradellas, comisario. Nos había invitado a pasar el fin de semana, y esta mañana, cuando bajamos a desayunar, nos lo hemos encontrado así.
Polil:
¿Alguna sospecha de quién puede ser el culpable?
Mr. Proper:
(Señalando al Mayordomo de Tenn) El Mayordomo. El asesino siempre es el mayordomo.
Mayordomo de Tenn:
Eso era en las películas de tu época. En las de ahora, el asesino es siempre el calvo maricón.
Mr. Proper:
(Agarrándole de las solapas) ¡Te voy a…!
Polil:
¡Basta! ¿alguna idea más?
Mimosín:
Yo creo que le han matado sus propios nietos, hartos de comer fuet. Hombre, a los críos les gusta el embutido, pero es que estos chavales no habían comido caliente desde que les destetaron. Este tío era un obseso de la charcutería. Cuando encontramos el cadáver esta mañana, tenía efecto tienda de campaña en la entrepierna. Supusimos que con el rigor mortis se había empalmado, pero no, es que tenía un salami bajo la bragueta.
Pato WC:
La expresión fiambre nunca había sido tan certera, ja, ja, ja…
Mayordomo de Tenn:
Si, je, je, de hecho, el cuerpo no estaba frío, ¡estaba Campofrío!
Risotadas generales. El Comisario vuelve a poner orden.
La Lechera:
Pues yo creo que es un crimen pasional. El viejo estaba liado con la Abuela de la Fabada, que a su vez se entendía con el cabrero de Mitsubishi. Así que, los celos, ya sabe…
Mr. Proper:
¿Y usted que opina, Comisario?
Polil:
Para mi está claro. Esto es obra de la más despiadada asesina en serie de la historia del marketing: ¡La Marca Blanca!

Unas notas musicales de misterio resuenan entre las paredes de la casa.

Polil:
Ahora se hace llamar “Marca de la Distribución” para despertar menos recelos, pero es la misma de siempre: astuta, silenciosa, cruel. Mata por asfixia, estrangulando poco a poco a sus víctimas, que van languideciendo lentamente hasta que, agotadas, exhalan su último suspiro. Es implacable, y no descansará hasta acabar con cada uno de nosotros. Cualquiera puede ser el siguiente…

De pronto, ante el estupor general, el abuelo se incorpora y escupe un cacho de fuet

Abuelo Tarradellas:
Vaya, casi me ahogo. Me parece que esa rodaja era demasiado gruesa. ¡Hombre, pero si está aquí el Polil! Què tal comissari, vol una mica de botifarra?
Polil:
(Avergonzado) No… gracias, tengo algún caso… pendiente y… bueno, adiós (se retira apresuradamente)
Mimosín:
Joder con el Grissom de la publicidad. Me temo que tu Polil está un poco apolillado.
Mr. Proper:
Pues si, una pena… De todos modos, yo sigo pensando que el culpable es el mayordomo.

Baja el telon.

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